"Loading..."

Vuelve a la cocina

Movimiento Sobredosis Profecía en Jesús

Vuelve a la cocina

Terminando el año 2018, recibí una palabra para el año que estaba a punto de comenzar: "vuelve a la cocina", y tuve la imagen del Espíritu Santo, mi amigo, cocinando para mí. Era claro, Él me estaba invitando a estar en el "lugar" donde Él estaba, me invitaba a regresar allí.

Ha pasado más de un año y todavía recuerdo esa palabra, y más ahora, cuando el estar en casa todo el tiempo hace tan recurrente el volver a la cocina, y una y otra vez me veo regresando a ese lugar porque hay un cuerpo con hambre y sed esperando por ser saciado, y redescubro el cocinar como un acto de amor que pretende nutrir, saciar, preservar la vida, ver crecer. Un acto de amor que el Padre quiere tener con sus hijos.

Recuerdo haber entendido desde niña que una de las formas como podía expresarle amor a mi mamá, era apreciando su amor expresado a través de la comida, de cocinar para su familia. Recuerdo con ternura que ella esperaba que acudiéramos rápido a su llamado a comer, que no dejáramos enfriar porque ya estaba servido y que ojalá nos comiéramos todo, nos gustara o no, porque era necesario. De hecho, lo tengo tan claro que ahora cuando llevo algún invitado a la casa de mi madre suelo decirle: "cómete todo o si quieres poco pide que te sirvan poco, mi mamá se alegra si te comes todo".

No sé si has experimentado esto en tu vida, con tus padres, tal vez con tus abuelos o hermanos. Pero esta experiencia simple del pasado empezó a sacudirme en este tiempo, cuando de repente entendí que eso que sabía de mi mamá y que incluso experimento todavía cuando estoy en su casa, Dios, mi Padre, lo muestra acerca de Él mismo, de Su corazón, y me recuerda que ya hay una mesa servida, que en un acto de amor, Él ha preparando comida para mí. Y que mi respuesta a lo que se encuentra en Su mesa habla de mi confianza en Él, que es Él quien sabe proveerme lo que necesito para crecer, para vivir; que Él se ha puesto a Sí mismo para que yo lo coma y lo beba (Jn.4:14), que Él ha hecho de sus palabras mi fuente de alimento (Mt.4:4), que Él es mi verdadera comida (Jn. 6:55-57), que incluso enseñándome a orar me recuerda pedir para recibir de Sus manos el pan de cada día (Mt.6:11), el pan que descendió del cielo (Jn.6:47-51).

Estoy en casa, no puedo huir al llamado "la mesa está servida" (Lc.14:17), "está listo", "consumado es", el Cordero ya ha sido sacrificado (1 Cor.5:7). Estoy en casa y tengo hambre, tengo hambre y la mesa está servida. ¿Qué haré?¿A dónde más iré?

Dios nos quiere cerca y no vamos a poder evadirlo. ¿Notaste el mismo llamado en el texto de Janet Mariño: Dios sí te habla, ¿estás escuchando? o en la historia del león que vive en la casa de Sabrina?

¿Ya te uniste al reto #SobredosisReset? Hoy estamos hablando de volver al inicio, de sumirnos en el primer amor. Está mejor explicado en este video, ¡míralo y participa!

0 Comments

Leave a comment